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miércoles, 1 de enero de 2020

El otro cine de animación

La navidad de los insectos (1913) de Wladyslaw Starewicz
Antes de que Tim Burton rodase sus cortos con la técnica de la stop-motion y que servirían de laboratorio para la posterior Pesadilla antes de Navidad y antes de que Pixar realizase sus películas como Toy Story o Bichos, Wladyslaw Starewicz se había adentrado de lleno en el mundo de los insectos y los juguetes con el corto de animación en stop-motion La navidad de los insectos. Aunque su argumento no es el mejor del mundo, sorprende mucho por el movimiento tan natural de las figuras y esa atmósfera sombría y, hasta cierto punto, de terror y pesadilla, sobre todo si se tiene en cuenta que se grabó en 1913.



Cinderella (1922) de Lotte Reiniger
El cine de animación no nació ayer y, como prueba, tenemos el cine de animación realizado por Lotte Reiniger. Antes de que Disney "descubriera" que la adaptación de los cuentos infantiles podía reportar grandes beneficios, esta cineasta ya había hecho una adaptación del popular cuento de Perrault mediante siluetas; una adaptación que se aleja de los estereotipos edulcorados de las adaptaciones de Disney y permanece fiel al relato del escritor francés. Además de este corto, la producción de Reiniger incluye otros metrajes como Las aventuras del príncipe Achmed (1926) o El gato con botas o La cigarra y la hormiga, ambas de 1954.



Le roman de Renard (1937) de Irene y Wladyslaw Starewicz
24 años después de La navidad de los insectos, Wladyslaw Starewicz y su hija darían a luz esta pequeña joya de la animación stop-motion. Aunque el guion flojea en algunos puntos, no deja de asombrar la naturalidad de las expresiones, el realismo de los gestos de las marionetas y el nivel técnico de la película que tardó 10 años en rodarse.




Vynález zkázy (Una invención diabólica, 1958) de Karel Zeman
Los europeos siempre hemos tenido una visión del cine más artística que el cine de Hollywood, tal y como podremos comprobar en esta película de Karel Zeman. Antes de que Disney rodara la popularísima Mary Poppins y mezclara acción real con animación, en la República Checa ya habían rodado Una invención diabólica, una película que bebe de la obra de Julio Verne y del cine de Méliès, y en la que la acción real se mezcla con la animación al más puro estilo stop-motion. Aunque no es una película redonda y el guion flojea ligeramente, las técnicas de animación no dejan de impresionar por su calidad (la calidad del momento, todo hay que decirlo) y la manera en que se integran con los actores a la perfección.


La mano (1965) de Jiri Trnka




El planeta salvaje (1973) de René Laloux 



La factoría Disney no es la única que ha producido cine de animación de calidad. Con menos notoriedad, pero no por ello menos importante, tenemos otro tipo de cine de animación alejado de los cánones oficiales de las películas del ratón Mickey. Este es el caso de El planeta salvaje de René Laloux, una coproducción entre Francia y la Checoslovaquia de por aquel entonces (importante sede del cine de animación), realizada en 1973. Mientras Disney estrenaba en ese mismo año su Robin Hood, una película de aventuras basada en la mítica figura del bosque de Sherwood, René Laloux estrenaba en el continente europeo esta película de ciencia ficción de estilo underground y alternativo en el que los seres humanos se ven convertidos en las mascotas de una raza alienígena; con una animación totalmente distinta a la que podríamos estar acostumbrados y una historia moderna e incluso más madura de lo que cabría esperarse de una película de animación "para niños".

https://vimeo.com/197918433

Watership down (1978) de Martin Rosen



En 1981 Disney prepara su película Todd y Toby sobre la amistad entre un perro cazador y un zorro cuyo mensaje está bastante claro y es especialmente hermoso: la amistad entre las naturalezas contrarias es posible, independientemente de lo establecido. Tres años antes se había estrenado otra película de animación completamente distinta: Watership down, una cruda película que se salta todos los complejos de lo políticamente correcto de hoy en día: violencia contra los animales, mutilaciones, sangre..., y ver todo esto en una película de animación, no sólo no lo suaviza, sino que lo hace más impactante. La película trata sobre una manada de conejos que, viendo peligrar su madriguera, se ven obligados a realizar un viaje en busca de un lugar donde puedan vivir en paz. Un trasunto sobre la sociedad humana, pero trasladada a la vida de los conejos, en el que se muestra la lucha de los indefensos y los débiles por sobrevivir en un mundo hostil y violento, en el que no hay cabida para el amor y las ñoñerías del mundo Disney. La película, de una extremada violencia, es, al mismo tiempo, de un belleza indescriptible. La violencia, en el mundo real, es horrible; pero trasladada al arte puede llegar a ser hermosa y estética. Esta película está llena de verdad, no oculta nada y en la mano de los padres está decidir si es una película para adultos o una película para niños.

https://estrenos10.com/peliculas/orejas-largas-fgef

The plague dogs (1982) de Martin Rosen



Ya hemos mencionado Todd y Toby anteriormente; pues bien: al año siguiente de Todd y Toby se estrenaba su "versión" británica: The plague dogs, una película protagonizada también por dos perros a los que someten a experimentos en un laboratorio. El estilo es muy similar al de Watership down: violencia contra los animales, sangre, vísceras... Hay imágenes realmente impactantes en esta película que pueden resultar ofensivas para el ojo humano y todo el metraje está cargado de una atmósfera de angustia e inquietud que se mantiene hasta después de los títulos de crédito. Se trata de una película de animación, pero hay en ella mucha más verdad y más realismo que en una película de "carne y hueso"; y esto la hace más hermosa todavía. Queda la pregunta de si es animación para adultos o para niños, pero es cierto que después de verla te hace concienciarte sobre la cuestión del maltrato animal. No sólo es una película gore que pretende revolver el estómago de los espectadores, es una película que, precisamente a través de esas imágenes repulsivas, busca lanzar un mensaje contra la violencia a los animales.

https://estrenos10.com/peliculas/the-plague-dogs-RQAOt

Persépolis (2007) de Marjane Satrapi y Vinvent Paronnaud
Película francesa que denuncia la situación de la mujer en los países islámicos.


Chico y Rita (2010) de Fernando Trueba
¿Quién dijo que la animación es sólo para niños? En el año 2010, Fernando Trueba hizo un homenaje a la música cubana con esta película que narra la historia de amor entre Chico, un músico de jazz, y Rita, una cantante. La historia es de lo más convencional: chico conoce a chica, pero el hecho de ser animación potencia su efecto conmovedor.


El apóstol (2012) de Fernando Cortizo
Utilizando las técnicas de animación stop-motion al más puro estilo Pesadilla antes de Navidad, tenemos esta fábula de ambiente gótico ambientada en un pueblo gallego. El apóstol respira una atmósfera que bebe del cine de terror de los años 30, del expresionismo alemán, del mundo medieval y de la leyenda. La película se estrenó en 2012, hace ya siete años, y recuerdo que, desgraciadamente, tuvo muy poca difusión y fueron pocos los cines que la distribuyeron en España. Es una auténtica pena, porque la película es realmente buena.


Arrugas (2012) de Ignacio Ferreras
De ese mismo año es Arrugas, basado en el cómic de Paco Roca. Tanto el cómic como la película son maravillosos y conmovedores. Es un relato sobre la vejez.


Anomalisa (2015) de Kaufman y Johnson
"La película más humana está protagonizada por muñecos." No sé dónde leí esta frase, pero define a la perfección esta película. A veces la gente olvida lo efectiva que puede llegar a ser la animación a la hora de tratar temas adultos, ya que, de por sí, el argumento no es gran cosa, pero la animación en stop motion consigue darle una atmósfera de opresión, desasosiego e incluso de terror que no se hubiera logrado con actores de carne y hueso.


Buñuel en el laberinto de las tortugas (2019) de Salvador Simó
Aunque no es una gran película, Buñuel en el laberinto de las tortugas propone un relato medio cierto, medio inventado (al igual que el documental de Buñuel) del rodaje de Las Hurdes, tierra sin pan. Se trata de una película un poco irregular basada en el cómic del mismo título que intenta adentrarse con poca fortuna y menos profundidad en los fantasmas del director de Calanda; aun así, la historia que cuenta sobre la amistad entre Luis Buñuel y Ramón Acín es bonita y merece la pena darse a conocer a través de la gran pantalla en una película como esta. La historia funciona muy bien en animación y si se hubiera rodado con actores reales no se hubiera comido una rosca. La música es maravillosa.


Les hirondelles de Kaboul (2019) de Zabou Breitman y Eléa Gobbé-Mévellec
La vi ayer en el Cine Fórum del Círculo de Bellas Artes y me encantó. La animación me pareció especialmente novedosa y con muy buena factura y la historia que cuenta es realmente conmovedora.


Mémorable de Bruno Collet (2019)
Conmovedor cortometraje de manufactura francesa nominado a los Óscar. En 12 minutos se narra cómo poco a poco un pintor llamado Louis va perdiendo la memoria y la percepción real del mundo que le rodea como consecuencia de una terrible enfermedad: el alzhéimer. El cortometraje utiliza una refinada animación en stop-motion, que parece haberse convertido en la técnica de las películas de animación alternativas. Merece la pena verlo.



Unicorn wars de Alberto Vázquez (2022)
https://www.rtve.es/play/videos/somos-cine/unicorn-wars/16271092/

Los demonios de barro de Nuno Beato (2022)
https://www.agalega.gal/videos/detail/105215-os-demos-de-barro

viernes, 18 de abril de 2014

Reseña de "Arrugas" de Ignacio Ferreras

Sáenz Valiente, productor, profesor y autor de un libro sobre técnica de animación, comenta: “antes de comenzar a trabajar sobre una idea hay que preguntarse si se puede realizar con actores reales sin que nada esencial cambie. Si la respuesta es positiva, la idea no es digna de una animación. En otras palabras, es insensato animar lo que se puede rodar directamente usando actores en vivo, y con mucho menos trabajo y costo”.[1]
            Estas son las palabras que Saénz Valiente expresa acerca de la idea sobre la que se va a escribir el guión de una película de animación. El planteamiento de Sáenz Valiente parte de una premisa equivocada. La técnica de animación no se debe quedar limitada a lo que no se puede hacer en cine de imagen real, sino que permite adentrarse en sus mismos temas. Arrugas de Ignacio Ferreras parte de una idea que podría haberse rodado perfectamente con actores reales; sin embargo, es una película que funciona muy bien en animación. Esto es así porque la técnica de la animación aporta un rasgo distintivo, hace más atractiva la historia desde un punto de vista formal. Sobre este aspecto, dice María Luisa Martínez Barnuevo que considera la animación como un modo de hacer película. Son películas realizadas con una determinada técnica, pero de una gran variedad formal, estilística y argumental. El dibujante, animador y realizador Antonio Navarro es de la misma opinión: “Para mí la animación no es un género, es una técnica. La expresión a la que se puede llegar con una película de animación es tan amplia que abarca todos los géneros”.[2] De hecho, en la gala de los Goya de 2012 Arrugas asiste a la ceremonia en la categoría de mejor guión adaptado, compitiendo con películas como La voz dormida, La piel que habito o Katmandú[3], poniéndose a la altura de una película real, de carne y hueso. Por otro lado, es necesario acudir a las teorías de Scott McCloud para comprender el atractivo de la imagen dibujada. Según McCloud, tanto un joven o viejo reacciona ante una caricatura con una sensibilidad igual o mayor de lo que haría una imagen real (…) luego está la universalidad de la imagen caricaturizada, por ejemplo, resulta obvio que cuanto más se caricaturiza una cara, a mayor número de gente representa[4]. Pedro E. Delgado en su libro El cine de animación[5] señala como una de las cuestiones importantes la identificación del personaje por parte del espectador. Podemos pensar entonces, según lo dicho por McCloud, que el dibujo consigue llegar mejor al espectador porque se reconoce a sí mismo en él con más facilidad y profundidad que viendo un rostro humano real. La identificación con el personaje animado es mayor y eso facilita que nos adentremos más en la historia. McCloud justifica esta reacción porque experimentamos un proceso de abstracción y simplificación cuando vemos una cara dibujada. Pilar Yébenes lleva esto un paso más adelante: a veces los personajes de animación son más reales que los de carne y hueso y el 2D nos transporta mucho más a su mundo que cualquiera de las rutilantes tecnologías 3D. Cuando sucede algo así estamos ante una obra maestra que perdura en el tiempo. Y este es el caso de Arrugas.[6] Incluso Paco Roca, el autor del cómic en que se basa la película, reconoce que si la película se hubiese rodado con actores habría sido demasiado dura. El cómic y la animación desdramatizan la historia. De haber rodado con actores hubiese sido demasiado dramática, habría perdido mucha fuerza[7]. Sobre la película de Ignacio Ferreras, Rocío García escribe en un artículo de El País que Arrugas es una historia real, árida, optimista y nada sensiblera sobre dos ancianos recluidos en un geriátrico. Esta mirada directa y real al mundo de la vejez de Arrugas sigue la estela de las grandes propuestas cinematográficas europeas e independientes, como Persépolis, Vals con Bashir o El gato del rabino, que se van liberando de la sombra de la animación infantil de Hollywood para presentar y afrontar temas adultos a través de los dibujos.

            No obstante, y sin llegar a ser tan radicales, podríamos decantarnos también por lo que dice Ignacio Ferreras, productor de Arrugas: la animación te permite contar la historia de forma distinta, identificarte de otra forma con los personajes.  La identificación con el personaje no es igual en una película de animación que en una película de carne y hueso. La técnica de animación no resta seriedad al tema que presenta la película, sino que se trata de una forma distinta de contar una historia en imágenes. Las historias son siempre las mismas desde la Antigüedad, pero la forma de contarlas sí que ha cambiado, adaptándose a cada época y contexto. El aspecto formal a la hora de narrar una historia importa mucho más que la historia en sí, y esto es lo que puede aportar la técnica de animación, por lo dicho anteriormente, por su atractivo, por su facilidad para llegar a un público heterogéneo. Por ello, la animación es otra forma distinta de transmitir una serie de valores y sentimientos que son universales, trascienden épocas y fronteras.

Bibliografía
DELGADO, Pedro E.: El cine de animación, Ediciones JC, 2000.

MARTÍNEZ BARNUEVO, María Luisa: El largometraje de animación español: análisis y evaluación, Datautor, 2008.
MCCLOUD, Scott: Entender el cómic. El arte invisible, Astiberri, 2005.

YÉBENES, Pilar: Arrugas. Del cómic a la gran pantalla, Six Sales, 2012.

YÉBENES, Pilar: Cine de animación en España, Ariel Cine, 2002.


Webgrafía

GARCÍA, Rocío: El largo viaje hacia el final de la vida, http://cultura.elpais.com/cultura/2012/01/20/actualidad/1327057895_504052.html, 20 de enero de 2012, [13 de abril de 2013]

GONZÁLEZ, Lucía: ‘Arrugas’ hace historia para la animación en los Goya, http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/20/comic/1329728017.html, 20 de febrero de 2012, [13 de abril de 2013]





[1] MARTÍNEZ BARNUEVO, María Luisa: El largometraje de animación español: análisis y evaluación, Datautor, 2008, pág. 66
[2] MARTÍNEZ BARNUEVO, María Luisa: El largometraje de animación español: análisis y evaluación, Datautor, 2008, pág. 52
[3] GONZÁLEZ, Lucía: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/20/comic/1329728017.html, 20 de febrero de 2012, [13 de abril de 2013]
[4] MCCLOUD, Scott: Entender el cómic. El arte invisible, Astiberri, 2005, pág. 30-31
[5] DELGADO, Pedro: El cine de animación, Ediciones JC, 2000, pág. 37-40
[6] YÉBENES, Pilar: Arrugas. Del cómic a la gran pantalla, Six Sales, 2012, pág. 22