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miércoles, 16 de mayo de 2018

¿Cómo realizar un análisis schenkeriano?

En música, cuando hablamos de análisis schenkeriano nos referimos a un tipo de análisis en el que se lleva a cabo una reducción estructural de los elementos musicales que componen una obra musical. Básicamente se trata de reducir, de simplificar a la mínima expresión musical una composición. Es como quitarle a un ser humano la piel, los nervios, los músculos..., y quedarse sólo con el esqueleto. Es difícil de entender explicado así, pero más adelante veremos ejemplos que lo ilustrarán para comprenderlo mejor.

En el análisis shenkeriano entra en juego el concepto de disminución, por el cual un intervalo formado por notas de cierta duración se expresa en notas de valores más pequeños (por ejemplo, si en una obra tenemos blancas, cuando hagamos nuestro análisis shenkeriano pasarán a ser negras). Cada una de estas notas podrán ser:

- Nota de paso (NP)
- Bordadura (B); también podemos encontrarnos con casos de bordadura incompleta (BI)
- Salto consonante (SC)

Cualquier método analítico basado en los escritos de Schenker tiene que tener como piedra angular el concepto de niveles estructurales. De estos niveles, el que vamos a tener en cuenta es el de la base subyacente (Hintergrund), ya que es en este nivel donde Shenker situaba los tres modelos esenciales a los que podía reducirse una obra tonal bien compuesta. La música tonal es "música en una tonalidad." Si una obra está en una tonalidad ofrecerá la escala y la tríada de la tónica como marco de referencia. Para Schenker esto se traduce en una regla básica de movimiento melódico. Normalmente, dentro del propio tema, será uno de los grados de la tríada de la tónica (la tercera, la quinta o la octava), el que propiamente se expresará como la nota principal (Kopfton) y durante el transcurso de la obra se podrá encontrar una línea fundamental (Urlinie) descendente moviéndose desde la nota principal hacia la tónica. En general, el bajo es más fácil de interpretar que la melodía. Una obra empieza y acaba normalmente con la tónica (I) y el final aparece señalado con una cadencia auténtica (V-I).

La combinación de la línea fundamental y el bajo constituyen la estructura fundamental (Ursatz) de la composición y representa el nivel de la base subyacente. Esto es lo que nos interesa obtener. Gráficamente, la estructura fundamental se presenta en valores de blanca unidas por una barra. Los grados de la escala de la línea fundamental se indican por medio de números arábigos provistos de acentos circunflejos, mientras que el bajo tiene debajo de él los números romanos de los grados. Los tres modelos esenciales a los que se puede reducir una obra tonal son los siguientes:

Formas de la estructura fundamental

Ahora veamos un ejemplo en música práctica para entender un poco mejor qué es lo que hay que hacer. Este es el coral Ein' feste Burg ist unser Gott de Johann Sebastian Bach:


Como podemos observar se cumple el modelo c, el que parte de la octava, y como también podréis observar en el análisis schenkeriano priman las notas estructurales. Básicamente se trata de quedarnos con el esqueleto y apartar lo que nos sobra. Ahora bien, esto es tan sólo una parte de lo que tenemos que hacer. Tenemos que llevar a cabo dos tipos de reducciones: la reducción rítmica y la reducción analítica. Veamos cómo hacerlas con este Improptu en sib mayor, op. 142, nº 3 de Schubert:


Para hacer la reducción rítmica utilizaremos el ritmo de blancas y nos centraremos en las voces exteriores. Quedaría así:

Una vez que tengamos la reducción rítmica, podremos realizar sobre ella la reducción analítica. Para hacer la reducción analítica, intentaremos buscar en la melodía cualquiera de los tres modelos anteriormente expuestos (el 321, el 54321 o el 87654321). Como podemos comprobar, en el caso del Improptu nos encontramos con el modelo a, el que parte de la tercera. Eliminaremos las líneas divisorias de compás, las cabezas de notas serán todas negras y uniremos las notas de la línea fundamental con corchetes, además de poner encima los correspondientes números con acentos circunflejos. En el bajo, solamente pondremos plicas a las notas estructurales; es decir, a la tónica y a la quinta y debajo pondremos los grados. Esto quedaría así:


Ahora bien, esto no acaba aquí. Tenemos que identificar el resto de notas ajenas a la línea fundamental (Nota de paso, bordaduras salto consonante, etc.) y ligarlas con las notas de la línea fundamental. Quedaría así: